martes, 9 de marzo de 2010

LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA:



un abril la trajo y otro se la llevó.



Especial para Tribuna Popular, Roso Grimau.




Un primer antecedente nefasto: en 1873 las Cortes de España decretan la República que apenas duró 11 meses, su principal característica fue la fuerte división entre federalistas y unitarios, causando un estado de inestabilidad política donde se sucedieron 5 presidentes en tan corto tiempo; la falta de unidad entre los republicanos llevó a que los reyes borbones volvieran a instaurar rápidamente el régimen monárquico.


Casi 60 años después la rancia monarquía española perdía su gran poder de dominación sobre la masa popular esclavizada, y por fin un 14 de abril de 1931 era declarada la Segunda República Española, comenzando así un proceso de revolución democrática popular con muchas similitudes a nuestro actual proceso bolivariano, comenzando incluso también con la redacción de una nueva constitución.


La nueva Constitución Republicana, un tercio de ella dedicada a los derechos individuales y sociales, reconociendo la igualdad de todos los ciudadanos españoles, aboliendo los títulos nobiliarios, amplió el derecho al voto a las mujeres, otorgó el poder de hacer leyes al pueblo a través de un órgano legislativo unicameral, eliminando la Cámara Aristocrática del Senado, decretó la elección de todo cargo público incluido el Presidente, la separación de la iglesia y el Estado, el matrimonio civil y el divorcio, y la expropiación forzosa de cualquier tipo de propiedad con fines sociales o de nacionalización de servicios públicos. El parecido al proceso bolivariano no es casual, la causa de lucha es la misma.


La gestión del gobierno republicano se dedicó a erradicar la exclusión y marginación social a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo y a la participación política, impulsando un proceso de reforma agraria y repartición de tierras, se cambiaron los símbolos patrios (bandera, escudo e himno), se generó una política de aumento de salario de los trabajadores, con especial atención al campesino. Cualquier similitud a la actualidad venezolana no es tan solo una coincidencia histórica, es el SOCIALISMO.


Todo eso ocurría en medio de una de las peores crisis del capitalismo mundial “La Gran Depresión”, donde toda Europa y el mundo caían bajo el dominio de la hambruna y de regímenes fascistas, la conspiración opositora contó desde el principio con el apoyo de los regímenes monárquicos y del fascismo internacional que ponían sus barbas en remojo frente a las exitosas políticas republicanas, ya en 1932 se gestó el primer intento de golpe de Estado con “La Sanjurjada”, conducida por el militar José Sanjurjo, quien fue juzgado, condenado a muerte y amnistiado al año siguiente, para intentarlo de nuevo 3 años después, dando inicio a la cruenta Guerra Civil que duró casi 3 años. Al igual que hoy.


Las condiciones para ello fueron generadas desde las propias filas republicanas, el Frente Popular dividido entre sus propias diferencias ideológicas se disputaba el poder y los cargos entre ellos mismos, los socialdemócratas del PSOE, la Izquierda Republicana, la Unión Republicana, Esquerra Republicana de Catalunya, Partido Comunista de España (PCE), Liga Regionalista, Partido Agrario, Partido Nacionalista Vasco, Organización Republicana Galega Autónoma (ORGA), Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), Acción Catalana, Partido Sindicalista, Republicanos Progresistas, Republicanos Conservadores, citados por orden de diputados en el congreso del que controlaban en un 74%, junto a la Unión General de Trabajadores, la Federación Nacional de Juventudes Socialistas, los Republicanos Independentistas, el Partido Agrario, la Federación Republicana Galega, la Unió Socialista de Catalunya, el Partit Catalá Republicá, los Republicanos Galleguistas, los Radicales, etc.


Es así como la conspiración asesina primero al líder militar socialista Sáez de Tejada, y al día siguiente al líder opositor Calvo Sotelo, para desencadenar un 17 de julio de 1936 el intento del golpe militar fascista que originó la Guerra Civil, que sólo contando con el apoyo del fascismo internacional pudo derrotar la resistencia republicana un 1º de abril de 1939, luego de 3 años que dejaron más de un millón de muertos, para ese entonces un 10 % del total de la población española. Peor que en abril de 2002, siendo planes muy parecidos, para ellos el fin justifica los medios.


La causa más grave de la caída y pérdida de la Segunda República fueron las diferencias ideológicas entre las distintas corrientes políticas republicanas, los socialdemócratas, socialistas, comunistas, anarquistas, trosquistas, y autonomistas; perdiéndose de inmediato todos los avances sociales logrados, y cayendo el país en un atraso político, social, económico y cultural, debiendo soportar una cruel dictadura fascista durante 36 largos años, con decenas de miles de crímenes, asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, persecuciones, presos políticos, fusilamientos, millones de refugiados políticos y desplazados ante los cuales luego de 35 años de democracia aun no se ha hecho justicia.


Pongamos entonces nuestras barbas en remojo, analicémonos en el espejo de los procesos históricos, y no cometamos los mismos errores, abriles vienen y van trayendo y quitando esperanzas, no permitamos que en un descuido revolucionario y excesos de confianza se lleven los logros que hoy tenemos, UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD, CONSTRUYAMOS EN UNIDAD EL PODER POPULAR RUMBO AL SOCIALISMO. Este 26 de septiembre demos la batalla por consolidar el proceso bolivariano.